viernes, 25 de noviembre de 2011

Planeando una Reunion Juvenil




A los jóvenes les encanta estar juntos. No importa que tipo de reunión está planeando, una hora de clase dominical, un estudio en una célula, o simplemente para divertirse; aquí hay algunas cosas que debe tener en mente para que su reunión sea un éxito y para que sea más relevante para los jóvenes.


Atmósfera
Todo lo que hace un joven está hecho para hacerse sentir de una manera cierta. Los parques de diversion juegan con sus emociones (temor, adrenalina, etc.) Las escuelas están puestas en una atmósfera para fomenter un proceso de educación (sillas hacia frente, estudiantes viendo hacia adelante, etc.)

La pregunta para cuando van a reunirse es ¿cómo quiere que se sientan los jovenes? Quiere que estén cómodos y relajados, porque talves no va a querer tener sillas de metal. Si quiere animal discussion, talvez puede poner a los estudiantes en un círculo en vez de en hileras.

La clave es para ser creativos. Decida lo que quiere completar en su reunión. ¿Cual es el propósito? Cuando sepa el propósito, puede saber que tipo de atmósfera quiere tener. Muchas veces hay soluciones baratas: poner música cuando los jovenes están entrando o tener comida es una manera para hacer que el joven se sienta como si estubiera en casa.

¿Está usando un salon de la iglesia? Trate de invitar a los jovenes a que vayan a su hogar para la célula porque eso les ayuda a saber que usted les quiere y que quiere tener una relación que cresca y que tengan una buena dinámica. Talvez ellos podrían dibujar algunos pósteres y los pueden colgar en el salón. Esto no tan solo les ayuda a arreglar su espacio, sino que también les ayuda a sentirse que son partes de su ministerio.

Cuando esté planeando una reunión, ¡no se olvide de la atmósfera!


Actividad
La mayoría de los jóvenes son muy activos. Si no tienen horarios ocupados, si tienen dificultad en sentarse callados. Un joven puede tener dificultad en sentarse y escuchar la lección. El estudio de lecturas no funcionan bien.


Cuando planea una reunión, si hay un tiempo que va a enseñar, asegúrese que haya tiempos donde los jovenes tengan momentos en que pueden estirar sus piernas y que puedan hacer un poco más que solo meter información a sus cabezas. (Use alguna dinamica)
Una actividad puede ser casual y no tiene que estar conectado al tema del día. Puede ser cuando entren los jovenes, pero las actividades no deben terminar ahí. Involucre a los jovenes durante el tiempo de la lección. Si falla eso, solo declare un tiempo en que pueden hacer brincos de mariposa. Eso le ayuda a que regresen refrescados y les ayuda a que regrese su atención.
Si tienes una actividad que va bien con la lección, ¡bien por ti! Si está hablando acerca de chismes, puede jugar el juego de teléfono. Si están hablando acerca de correr la carrera para el premio del cielo, puede tener una carrera. Sea creativo e involucre a los jovenes en las actividades en cualquier manera.
Tenga cosas simples, como dejar que los jovenes lean las Escrituras o que oren o preguntales preguntas acerca del tema – éstas cosas involucran a los jovenes y les ayuda a ver que lo que están estudiando es real. Mantenga en mente que la mayoría de los jovenes retienen un porcentaje muy bajo cuando escuchan algo, pero cuando hacen algo, retienen un porcentaje más alto. No olvide el “haga” de la lección en hacer algo activamente antes de terminar la reunión.


Atención al detalle
Reuniones buenas caen y suben con los detalles. La atmósfera y el tiempo de enseñar con cosas muy importantes pero la atención al detalle es lo que hace que la reunión sea mejor


En planear un evento, siéntese y decida las metas para su reunión. Después que haya establecido lo que quiere completar, siéntese con otros adultos (talves con un joven de su ministerio) y tengan una lluvia de ideas. Esto involucra tiempo y planeación pero el dicho que dice, “fallando a planear es un plan para fallar” y es verdad.
¿Qué es lo que quiere tener para la atmósfera? ¿Cómo quiere que se sientan los jovenes? ¿Qué es lo que quiere que aprendan? ¿Quiere que se vayan con un reto? ¿Qué es lo que ve en sus vidas que necesitan cambiar basada en ese reto? ¿Debe ser usted el que dirige todo o pueden varias personas ser involucradas? ¿Cómo pueden participar los jovenes?
Todas estas preguntas son buenas y le guían a un lugar donde puede ver mejor los detalles.


Autenticidad
El aspecto más importante de cualquiera reunión es que los jovenes vean que es auténtico. Si está enseñando una lección que ellos han visto que usted contradice, probablemente van a ignorara sus instrucciones.


Si usted es alguien que es muy relajado y apacible y si trata de actuar emocionado para crear un poco de emoción, es más que probable que los jovenes le vayan a ver con caras raras en vez de jovenes emocionados. Si usted no es una persona creativa, involucre a personas creativas que le ayuden a planear. Si no es un buen maestro, talves puede ser un líder de discusiones .

¿Quieres saber mas de como Planificar Una REUNION?
 Te aseguro que este libro te ayudara mucho: DIRIJO UN MINISTERIO JUVENIL - ¿Que Puedo Hacer?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Hagamos Evangelismo para Jovenes

Hagamos Evangelismo para Jovenes
¿Cuántas veces hemos escuchado esta entusiasta pregunta en nuestras congregaciones?
Sin duda muchas veces, es emocionante escucharla y declararla porque demuestra deseos de hacer algo para que los que están buscando a Dios tengan la oportunidad de tener un encuentro personal con Él, pero debemos ser muy sinceros si se trata de ayudar a las personas, no siempre lo que preparamos como “campaña evangelística” es una ayuda para otros ¿Por qué?


La iglesia latinoamericana se ha caracterizado por ser una iglesia con empuje, con garra y sacrificio, acostumbrada a improvisar más que a investigar, capacitarse y prepararse con una actitud o mirada de largo plazo. Pero no podemos asignar al Señor como alabanza nuestros esfuerzos conformistas sin propósito, intención y excelencia. Creo que estamos de acuerdo que las personas necesitan más que esto por parte de nosotros y el Señor mucho más.

Amigos es el tiempo en que el evangelismo deje de sufrir, debemos aceptar que no es suficiente con tener buenas intenciones cuando nos referimos a ayudar a otros a encontrar salvación en Jesús, debemos cambiar esos pensamientos costumbristas y autosuficientes, cuando el evangelismo sufre las personas sufren, puedo decirlo así debido a mi experiencia en evangelismo en muchos lugares, en el trabajo con muchas congregaciones y ministerios.

Para poder ayudar a las personas de la mejor forma debemos entregar calidad, propósito y amor en lo que hacemos. Una intención evangelizadora se caracteriza por esto, el amor lleva al propósito y el propósito a la calidad si queremos alcanzar éste, un evento evangelístico debe estar saturado de estas tres cosas.

Lo que hacemos con respecto a una instancia donde comunicaremos dinámicamente las buenas noticias de Jesús y donde daremos la oportunidad para que personas tomen una decisión con respecto a aceptar a Jesús o a rechazarlo debe estar cimentado en el amor.
En primer lugar el amor a nuestro Dios, le amamos y por lo tanto queremos identificarnos con sus intereses, con su corazón, con su comisión, y ésta, es la salvación de las personas que Él creo. No puedo decir que amo a Dios y no tener sincero amor por las personas, amamos a las personas porque Dios nos amo primero y por lo tanto debemos tener la misma actitud hacia las personas.
¿Cómo te ama Dios hoy? ¿Cómo lo hizo en el pasado? ¿Cómo crees que te amará mañana? ¿Tiene límites el amor de Dios?

Si Él no escatimó a su propio Hijo para salvarnos cuánto más nosotros seremos aprensivos con nuestro amor para con otros. Una instancia evangelizadora está basada y sustentada en el amor de Dios por mí y por los demás.

Cuando visualizo el gran amor de Dios entiendo que tengo un propósito que cumplir, hacer lo que Jesús vino a hacer y mucho más. El amor nos lleva a tener como centro ayudar a las personas a encontrar al Señor, esto pasa a ser nuestra misión, lo que nos cautiva y atrae nuestros esfuerzos. Tener un propósito es canalizar todo mi ser al cumplimiento de ello, no hay ambigüedad, no hay reserva, solamente un deseo incontenible de vivir el propósito de Dios. Cuando la evangelización pasa a ser un propósito en nuestras vidas sabremos que nunca será suficiente, que en cada oportunidad debemos dar todo de nosotros. Nos merecemos a cada persona, a cada oportunidad que nuestro Señor nos da para comunicar a Jesús. Si era el propósito de Dios, ¿por qué no debe ser el nuestro?

Para cumplir el propósito de ayudar a las personas a encontrar a Jesús debemos entregar lo mejor y a esto se le llama “CALIDAD”

Para realizar un evento evangelístico de calidad debemos utilizar las herramientas correctas que nos llevarán a lograrlo.

Un evento evangelístico debe en primer lugar nacer de la dirección de nuestro Dios y por esto es primordial nuestra relación con Él, estar en secreto con Él, debemos hablar con Él, preguntarle y escuchar, a lo que me refiero es que debemos orar, orar y orar. Si del Señor nace la instrucción, tendremos la motivación y el respaldo de Él para lograrlo.

En segundo lugar debe haber una firme intención de resultado por lo cual debemos proyectarnos para llevar fruto, no debe ser nuestra intención el quedar tranquilos con nuestra conciencia por haber hecho lo que el Señor nos pide, debemos trabajar con la fe de que personas se convertirán a Jesús.

En tercer lugar debe haber una preparación y organización seria. Con esto quiero decir que debemos investigar, organización, planeación, consolidación y continuidad.

Debemos investigar a quienes llevaremos el evangelio, cuales son sus intereses, necesidades y forma de vida. Debemos investigar si estamos preparados como congregación con los recursos que conlleva realizar un evento evangelístico, si estamos preparados para recibir a los nuevos hermanos y no dejarlos solos en el comienzo de su nueva vida, etc. Los resultados de investigación nos ayudarán a presentar el evangelio de la forma más efectiva pensando en los demás.

Debemos organizar el equipo de trabajo, desde quienes cargarán los equipos o clavarán clavos hasta quienes discipularán a los nuevos hermanos, un buen equipo de trabajo es determinante en cualquier empresa.

Debemos tener un método o sistema de consolidación y seguimiento de las personas que han tomado su decisión por Jesús. Es impensado para nosotros el hecho de que una mano levantada sea todo, el Señor no nos encomendó para hacer decisiones sino discípulos. Tenemos que ayudar a los que han nacido de nuevo a consolidar su decisión, a afirmar sus pies para que puedan caminar solos sin necesidad de que sostengamos sus manos y para lograr esto necesitamos de personas con un interés y preparación para ser padres espirituales. Un sistema de discipulado es vital para lograr esto.

Y por último debe haber continuidad, no debemos detenernos y decir “con esto es suficiente” La mies es mucha y debemos continuar sin desmayar, el Espíritu Santo nos dará las fuerzas y dirección. A medida que vamos realizando eventos aprenderemos nuevas cosa, seremos más efectivos, seremos más atrevidos, si somos fiel en lo poco el Señor nos llamará y nos pondrá sobre mucho. Continuaremos ayudando a otros ahora con más ayuda ya que estarán con nosotros aquellos que nacieron de nuevo, nuestros nuevos hermanos, ellos invitarán a otros y ellos también serán usados por el Señor.

Lideres les animo con todo mi corazón a levantar a Jesús y debemos hacerlo dándole gloria, esto atraerá a muchas personas hacia Él. El Señor que tenemos es extraordinario, merecedor de nuestra mejor adoración, presentémonos delante de Él como verdaderos sacrificios y presentémonos delante de las personas como verdaderos embajadores.

¡Adelante evangelistas!
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